Para quienes ilustran, diseñan o dirigen arte por su cuenta, cada número de JFD Creación funciona como una visita a un estudio ajeno: procesos reales, decisiones de paleta y errores corregidos a tiempo. Aquí encontrarás referencias que puedes aplicar directamente a tu próximo encargo, sea una portada editorial, un cartel cultural o un proyecto personal que necesita dirección visual.
Una revista mensual pensada para quien dibuja, diseña o dirige proyectos visuales
La convocatoria está abierta a ilustradores, diseñadores y directoras de arte de habla hispana, con o sin trayectoria editorial. No pedimos un estilo único: valoramos la coherencia del conjunto, la claridad en la presentación y que el trabajo muestre un proceso reconocible. Si tu serie tiene entre seis y diez piezas, alcanza para postular.
Cuando pedimos material de proceso no buscamos capturas de pantalla sin contexto. Nos interesa el recorrido: bocetos iniciales, decisiones de paleta, pruebas de textura, cambios de encuadre y la justificación breve de cada giro. Ese material es el que usamos para armar la sección de portafolio comentado de cada edición.
El comité editorial revisa las postulaciones durante las dos primeras semanas de cada mes. Publicamos la selección en la edición siguiente y avisamos por correo a todas las personas que participaron, hayan sido elegidas o no. No hacemos devoluciones individuales del trabajo recibido, pero sí compartimos una lectura general de los criterios usados en cada número.
Al enviar tu portafolio autorizas su reproducción exclusivamente dentro de la revista digital y sus canales de difusión asociados. El crédito siempre incluye tu nombre y enlace de contacto. Conservas la totalidad de los derechos sobre tu obra y puedes retirar la autorización escribiéndonos antes de que la edición entre en diseño final.
La suscripción es mensual y no incluye permanencia: puedes cancelar cuando quieras desde el enlace que llega en cada correo. Cada edición se envía el primer martes del mes, en formato PDF optimizado para lectura en pantalla y también para impresión doméstica. Si un número se retrasa por causas técnicas, lo notificamos con antelación.
Los tutoriales asumen un nivel intermedio: conviene manejar lo básico de una tableta gráfica y de un programa de edición, aunque no hace falta dominar herramientas específicas. Cada guía indica al inicio qué materiales y programas usa, y ofrece alternativas gratuitas cuando el paso lo permite. Las versiones analógicas siempre se pueden hacer con papel y tinta.
Si tu duda no aparece aquí, escríbenos a info@jfdcreation.com y te respondemos antes de la próxima edición.
La revista no se queda en la inspiración: cada edición está pensada para resolver dudas concretas de ilustradores, estudiantes y profesionales que buscan consolidar su propio lenguaje gráfico.
Si estás armando tu primera selección de trabajos, cada número incluye una convocatoria abierta con criterios de selección claros y ejemplos de piezas que ya pasaron por el proceso. Así sabes qué se valora y cómo presentar tu obra sin rodeos.
Los tutoriales paso a paso sobre técnicas mixtas y herramientas digitales funcionan como guía de clase: describen materiales, tiempos estimados y errores frecuentes. Puedes adaptarlos a un taller de ilustración editorial o de narrativa visual sin necesidad de preparar el contenido desde cero.
Las reseñas de exposiciones y los análisis de procesos reales de estudio ofrecen referencias útiles para revisar retículas, paletas de color y construcción de personajes. Sirven como punto de partida para conversaciones internas sobre coherencia visual en proyectos culturales e independientes.
La convocatoria de portafolio selecciona trabajos de creadores de habla hispana y los publica en la edición impresa y digital. Además de la exposición, cada participante recibe una devolución breve sobre la selección, lo que convierte la postulación en una instancia de aprendizaje.
La suscripción mensual entrega una edición con un hilo temático claro: un proceso de ilustración, una entrevista y un ejercicio aplicable. Ese ritmo ayuda a mantener el hábito de dibujar y documentar, sin depender de la motivación puntual.